16 May
Running: manual de uso y disfrute

Cuarta semana de mi reto un mes en zapatillas de deporte. Y, por fin, una sesión de running. Si me llegan a decir hace tres años que esto de correr me iba a dar tantas alegrías, no hubiese dado crédito. ¡Si corría 20 minutos y me ponía a fibrilar! Y aunque empecé corriendo 5 kilómetros, ya he logrado competir en medio maratón con marcas bastante decentes (1h:48′ en Getafe y 1h:45′ en París). Soy el vivo ejemplo de que con constancia todo es posible. Como dice mi amiga Clara: Yes, we run!


En la imagen llevo, camiseta, falda y zapatillas Free Run 3+, todo de Nike

Pero sin duda, lo que más satisfacción me proporciona son esos tweets y mensajes que muchas me habéis enviado (@cristinamitre) contándome cómo mi aventura runner 2.0 os ha animado a empezar a correr. De corazón, gracias.

Cada vez somos más las mujeres que nos apuntamos (¡y enganchamos!) a este deporte. Si te tienta, o si ya eres de la tribu, quiero compartir contigo varias lecciones que me ha enseñado esta disciplina. 

1. Corriendo haces amigos y refuerzas vínculos. Este deporte me ha hecho conocer a gente estupenda que de otra forma no se hubiera cruzado en mi camino. Además, es una actividad estupenda para hacer con tu pareja y amigos. Mi marido me acompaña a muchas carreras y compartimos (cuando podemos) muchos entrenos. Además, es una buena alternativa para quedar con amigas y charlar un rato mientras fundes adipocitos. 

2. No sólo mejores a nivel físico, correr es una potente arma antiestrés Mientras corro no hay cierres, ni agobios, ni listas de cosas pendientes. A lo único que presto atención es a mi pulsómetro y a cómo respiro. ¡Es una liberación!

3. Ponerte un reto te ayuda a superarte y refuerza tu autoestima Con el running he descubierto que todo es posible y que no hay más límite que el que tú te impongas. ¿ Tu objetivo? Desde llegar a correr 20 minutos hasta bajar un minuto tu mejor marca personal. Como dice mi amigo Carles Aguilar: “No existen retos grandes o pequeños sino la voluntad de superarse a uno mismo”. 

Mi rutina runner

Muchas de las que me seguís me preguntáis por mi rutina y cuáles son mis must. Aquí confieso. 

Intento correr unas cuatro veces por semana (martes, jueves, viernes y domingos). Ese es mi objetivo, aunque hay veces que sólo logro hacerlo dos e incluso una única sesión. Personalmente, me ha ayudado mucho apuntarme a un grupo de corredores en el polideportivo de mi pueblo (ya sabéis que soy hija adoptiva de Paracuellos, Paraca para los amigos). Si no tienes uno cerca, también hay grupos que organizan quedadas, como Nike + Run Club Madrid, que se reúnen todos los jueves en la Gran Vía Madrileña para salir a quemar zapatilla. Es completamente gratuito. En Barcelona también hay uno. Tienes su perfil en Facebook.


Cómo entreno

En las sesiones, Pablo, mi entrenador de Atletismo Paracuellos, nos diseña un plan muy completo que incluye un poco de todo: series, cuestas, cambios de ritmo, etc. Porque correr, no es sólo lanzarse a las calles y “aguntar” una hora. Si quieres mejorar tu ritmo y resistencia, es importante variar los entrenamientos y hacer también ejercicios de fuerza en el gimnasio para reforzar, sobre todo, abdomen y cuádriceps.

En las revistas del sector, como Runners, tienes muchos planes de entrenamiento según tu objetivo y también hay buenos manuales como How to run: from fun runs to Marathons and everything in between, de la corredora británica Paula Radcliffe (A la venta en Amazon. Sólo disponible en inglés).

Si quieres algo más personalizado puedes contratar a un trainer que te haga un programa más personalizado, como en easyrunning.es

Con qué corro

Suelo ir bastante ligera, incluso en los meses de frío. Si corres demasiado abrigada, es posible que te deshidrates. Así que olvídate de la bufanda, la chaqueta o el forro polar y menos aún en una carrera. Ahora que empieza a apretar el calor, siempre llevo shorts o falda, como la de la foto, que me compré en Estados Unidos y que incorpora unos cullotes, que cubren las zonas problemáticas. Las camisetas, siempre ligeras, transpirables y de tejidos técnicos, son otros de mis must, porque ayudan a regular la temperatura corporal y el sudor. Otro de mis básicos para el verano son los tops cruzados, como el que llevo en la foto. Aunque el sujetador va incluido, prefiero llevar uno específico para dar más sujeción al pecho. Respecto a la zapatillas, ahora ya sabéis que he incorporado a mi fondo de armario, las Nike Free Run+. La sensación es  súper natural. Además, son muy cómodas, porque imitan cómo caminamos descalzo. La verdad es que ha sido una gozada llevarlas a diario. Se adaptan al pie como un guante. Como ayudan a reforzar la musculatura del pie, las estoy usando para carreras cortas de unos 3 kilómetros. Para tiradas más largas, opto por la Nike Lunar Eclipse+2. Con las que corrí en la Cursa Bombers de Barcelona

Queda poco para que se termine este reto, pero me lo estoy pasando tan bien que me gustaría que se prolongase un mes más. ¿Cómo lleváis todas la operación biquini? Aunque nos veremos las semana que viene, yas sabéis que podéis seguir mi reto un mes en zapatillas a través de Twitter (@cristinamitre). ¡Besos desde Japón! ¡Nos vemos!

Cristina Mitre


2 ComentariosEnviado por: cmitre

10 May
Coachella, a toro pasado

Ya habéis visto hasta la saciedad todos los looks de las celebrities que se  pasaron por el festival de los festivales, pero yo, que estuve allí y lo vi con mis propios ojos, hay cosas que todavía no os he contado.

Festival de Coachella

Este festival se celebra dos fines de semana seguidos con el fin de duplicar el aforo. Yo estuve el segundo, cuando un sol de justicia (y hablamos del sol del desierto) hacía imposible ningún tipo de glamour. Primero: por mucho que te digan, no hay maquillaje que aguante semejantes temperaturas. Segundo: la tenacilla y la plancha pasan a un segundo plano cuando de recogerse el pelo depende tu supervivencia. Tercero: el estilismo con short XXS y bikini sólo favorece si eres Adriana Lima. Conclusión: los conciertos a plena luz del día y a 40 grados, por mucho que sea en Indian Wells, no son elegantes.

Al caer la noche (cosa que por suerte sucede allí bastante pronto) todo cambia. Ver tocar a Radiohead con este paisaje californiano de fondo es inolvidable (estoy planeando viaje a Bilbao para verlos en el BBK). The Black Keys dieron también un conciertazo y qué decir de Florence & The Machine, con la musa de Lagerfeld enfundada en una túnica negra transparente. Hay algo muy divertido en este lugar: la preocupación de los norteamericanos por que bebas alcohol si eres menor de 21 años hace que sólo puedas pedir una cerveza en el denominado Beer Garden, previo paso por un puesto de identificación que te autorice como apto para ello.

Mi viaje se completó con una divertida ruta californiana: Los Ángeles, Venice Beach, Santa Mónica y ese parque de atracciones que aparece en las películas, Malibú y sus surferos, Palm Springs

¿Mi gran descubrimiento? Abbot Kinney, la calle más trendy de los States. Ni en Manhattan ni en San Francisco he visto tantos cafés, restaurantes y tiendas ideales. Guardo sus fotos y direcciones para un próximo post. Sígueme en Twitter (@lauraperezelle) 


2 ComentariosEnviado por: Laura Pérez

Post Anterior

Un poco de todo y de todo un poco. Cosas que nos gustan, que pasan, que nos interesan y que nos apetece contaros. ¡Desde la redacción de ELLE al mundo! Si siempre habéis querido saber qué se cuece en una revista, seguid ahora las peripecias de nustro gran equipo...